Privacidad en tiempos de pandemia.

Por Nicole Pérez

Abogada Asociada

Con el reciente pronunciamiento por parte de la Organización Mundial de la Salud – OMS- en donde se declara el Covid-19 como una pandemia, la histeria colectiva ha aumentado y el miedo a ser contagiado, ha hecho que ciertos ciudadanos soliciten información sobre los contagiados por el virus, con miras a determinar si han sido o no contactos y, por lo tanto, estar contagiados de la enfermedad o, se encuentren cerca del riesgo a ser contagiados.

Es importante connotar, que nos encontramos ante un caso en donde la privacidad de un paciente puede ser afectada. Un dato personal es toda información que identifique o haga identificable a una persona. En consecuencia, si se publica información como: dirección exacta, nombre, apellido, inclusive correo electrónico, la Autoridad de Salud estaría violentando el derecho a la privacidad del paciente.

Otra consideración necesaria es la clasificación de este tipo de datos, en cuyo caso nos encontramos ante un dato de carácter sensible definido por la Ley 81 de 2019 sobre Protección de Datos Personales como:

“Aquel que se refiere a la esfera íntima de su titular, o cuya utilización indebida puede dar origen a discriminación o conlleve un riesgo grave para éste. De manera enunciativa, se consideran datos sensibles (...) datos relativos a la salud(...)”

En Panamá mediante la Ley 68 de 2003 Que regula los derechos y obligaciones de los pacientes, en materia de información y de decisión libre e informada se estableció el Derecho a la Intimidad del paciente estableciendo:

“Toda persona tiene derecho a que se respete la confidencialidad de los datos que hacen referencia a su salud. Así mismo, tiene derecho a que nadie pueda acceder a ellos sin su autorización, salo que lo prevea la legislación vigente”

Cabe destacar que incumplir con la excerta legal anterior puede traer consigo consecuencias legales tanto en el tipo penal como en el tipo civil. 

A pesar de que la Ley 81 de 2019 no ha entrado aún en vigencia, es importante tomar en cuenta esta legislación, así como la normativa internacional en materia de protección de datos, en este caso en particular, al poder tener nacionales o residentes de la Unión Europea en nuestro país, diagnosticados con Covid-19 u otra enfermedad.

En cuanto a la normativa de protección de datos en Panamá, en ella se establece la facultad que tienen los profesionales de salud a nivel público y privado de recolectar y procesar los datos de salud del paciente, convirtiéndose en consecuencia en los responsables del tratamiento, sin embargo, deberán guardar el secreto profesional y lo dictaminado en normativas especiales, como es el caso de la Ley 68 de 2003. 

Igualmente, la Ley reconoce que solo se podrá dar a conocer, divulgar o publicar los datos sensibles en casos específicos, nosotros resaltamos dos supuestos importantes en este caso: 

  1. Cuando el titular haya dado su autorización explicita 
  2. Cuando hay finalidades estadísticas o científicas. 

En el segundo supuesto es necesario que se tomen medidas de disociación del titular, es decir, que se disocie al titular de los datos de manera tal que sea imposible indicar al titular de los datos, tal cual como ha venido realizando el Ministerio de Salud de Panamá. 

En tanto, el Reglamento General de Protección de datos de la Unión Europea señala que deben ser considerado como datos relativos a la salud toda información relativa a la salud, pasada, presente o futura del titular, incluyendo la información obtenida de pruebas o exámenes de una sustancia corporal.

Igualmente, tal como la legislación panameña se contempla que dichos datos no pueden ser transferidos, a menos que se cumpla con uno de los supuestos establecidos en el artículo 9. En cuyo caso es importante señala la excepción contemplada en el inciso i) : 

“El tratamiento es necesario por razones de interés público en el ámbito de la salud pública, como la protección a amenazas transfronterizas graves para la salud(…..) sobre la base del Derecho de la Unión o de los Estados Miembros que establezca medidas adecuadas y específicas para proteger derechos y libertades del interesado, en particular del secreto profesional.”  

Esto quiere decir que, aunque estemos ante una situación de salud pública a nivel internacional, como lo es una pandemia, el derecho a la protección de datos en cuanto aquellos datos sensibles y el derecho de intimidad del paciente deben ser respetados. Por tanto, aunque estemos siendo víctimas del miedo, no podemos olvidar que aquellos que se encuentran bajo tratamiento por Covid-19 son seres humanos con derechos, que deben ser asegurados en todo momento.

Inclusive, es de vital importancia para evitar vulneraciones a derechos, que todos los Estados que cuenten con un paciente diagnosticado con Covid-19, que sea residente o ciudadano de la Unión Europea, cumplan con los lineamientos de la norma europea en protección de datos, para evitar vulneración de Derechos que puedan luego terminar en una repercusión legal para el Estado.

Es importante que, tanto a nivel público como privado, se practique la disociación de los datos de salud. La transparencia y acceso a la información en tiempos de pandemia es vital para la tranquilidad de la población, pero para que exista dicha transparencia no es necesario ventilar la identidad del paciente.

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